{"id":2302,"date":"2015-09-30T21:28:54","date_gmt":"2015-09-30T21:28:54","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=2302"},"modified":"2015-09-30T21:28:54","modified_gmt":"2015-09-30T21:28:54","slug":"venezuela-oil-fire-el-incendio-y-destruccion-de-lagunillas-en-1939","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.org\/pt\/venezuela-oil-fire-el-incendio-y-destruccion-de-lagunillas-en-1939\/","title":{"rendered":"Venezuela Oil Fire. El incendio y destrucci\u00f3n de Lagunillas de Aguas en 1939"},"content":{"rendered":"<p><iframe title=\"Venezuela Oil Fire 1939 - Incendio en Lagunillas de Agua\" width=\"605\" height=\"454\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/ndqHStM4Dps?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share\" referrerpolicy=\"strict-origin-when-cross-origin\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p>Probablemente sea esta nota de la British Path\u00e9 el \u00fanico registro f\u00edlmico existente del famoso incendio de Lagunillas de Aguas. Un accidente que el 13 de noviembre de 1939 arras\u00f3 con el peque\u00f1o pueblo ubicado en la costa oriental del Lago de Maracaibo, en el extremo occidental de Venezuela.<\/p>\n<p>Durante la segunda y tercera d\u00e9cada del siglo XX, tras el descubrimiento en 1914 del primer gran pozo en la hacienda Zumaque, en el estado Zulia, la zona este del Lago de Maracaibo se hab\u00eda convirtido en epicentro de la producci\u00f3n petrolera mundial y en enorme atractivo para un n\u00famero indetenible de migrantes que desde todas partes del mundo llegaban para ver con sus propios ojos la realizaci\u00f3n del m\u00edtico Dorado americano. Maracaibo, Cabimas, Lagunillas y muchas otras poblaciones, hasta ahora insignificantes, entraron as\u00ed a formar parte de novedosos circuitos mercantiles globales impulsados por el auge de las energ\u00edas f\u00f3siles.<\/p>\n<p>Lo que menos sorprende del noticiero es la narraci\u00f3n del periodista de British Path\u00e9, quien relata alucinado la destrucci\u00f3n de Lagunillas, mientras intenta descubrir el lugar donde estar\u00edan las casitas flotantes al borde del lago. Lo que llama la atenci\u00f3n es poder finalmente observar las im\u00e1genes en movimiento del pueblo convertido en cenizas y los cad\u00e1veres que se agolpan en cajas. Una visi\u00f3n de los eventos que apenas conoc\u00edamos por la prensa de la \u00e9poca y los relatos de cr\u00f3nistas y algunos sobrevivientes:<\/p>\n<blockquote><p>La superficie del lago, debajo de las viviendas, luc\u00eda cubierto por una espesa nata de petr\u00f3leo desprendido desde una aver\u00eda del pozo 1 de la Venezuelan Gulf Oil. Gases inflamables, que proced\u00edan de las cercanas instalaciones petroleras saturaban tambi\u00e9n la atm\u00f3sfera y la grave situaci\u00f3n obligaba a guardar absoluta prudencia y as\u00ed lo estaba proclamando Olmos, quien hab\u00eda prohibido que en todo el condado se encendiera cualquier tipo de combustible, l\u00edquido o s\u00f3lido y hasta impidi\u00f3 se usara la mini planta el\u00e9ctrica que suministraba energ\u00eda en la planchada para encender s\u00f3lo ocho bombillas.<\/p>\n<p>Entrada ya la noche de ese desgraciado d\u00eda, 13 de noviembre, una prostituta caraque\u00f1a, Alicia Mendoza, propietaria del bar Caracas, intent\u00f3 encender una l\u00e1mpara a combusti\u00f3n de gas para iluminar el negocio y al hacerlo el fuego abrazo las manos de la mujer quien herida lanz\u00f3 el artefacto por una de las ventanas dando origen a un gran incendio que se extendi\u00f3 con gran celeridad hasta abrazar en muy poco tiempo todo el grupo de viviendas que se extend\u00edan sobre la planchada hacia tierra.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n fue total, hombres, mujeres, ni\u00f1os y ancianos se mov\u00edan invadidos por la desesperaci\u00f3n el miedo y la terrible angustia, por encima de los chirriantes maderos de la planchada, semejaban un salvaje reba\u00f1o humano emitiendo gritos de espanto que m\u00e1s parec\u00edan alaridos de terrible dolor. (Bracho 2009)<\/p><\/blockquote>\n<p>Mientras observaba las im\u00e1genes -que descubr\u00ed mientras rastreaba en los archivos de la British Path\u00e9- y escuchaba las descripciones del poblado de Lagunillas, de lo que fue Lagunillas hasta esa fat\u00eddica fecha, no pod\u00eda dejar de pensar en <em>Mene,<\/em> la novela de Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez (1936), escrita apenas tres a\u00f1os antes. En ella D\u00edaz S\u00e1nchez hab\u00eda elaborado ya uno de los primeros y m\u00e1s importantes relatos ambientados en torno al petr\u00f3leo, registrando al detalle el tr\u00e1nsito a la nueva pobreza moderna surgida alrededor del campo petrolero. Esa misma pobreza en la que personajes inspirados en figuras como Alicia Mendoza, la desdichada due\u00f1a del Bar Caracas, jugar\u00e1n un papel de primer orden antes de morir calcinados en las riberas de un lago contaminado y pestilente, al que hab\u00edan llegado atra\u00eddas por el <em>gold rush<\/em> que impulsa a escala global los imaginarios de riqueza inconmesurable que algunos a\u00f1os antes inaugura el estallido del hoy hist\u00f3rico Zumaque I.<\/p>\n<blockquote><p>Babel hizo carne su mito sobre este trozo de tierra calenturienta. Todos tra\u00edan las mismas fiebres, las mismas ansias.<\/p>\n<p>Pueblos obscuros \u2013Cabimas, Lagunillas, Mene- se incorporaban al frenes\u00ed del mundo. Las veredas convertidas en calles, los cujizales en viviendas: unas viviendas presurosas, hechas con los cajones de las m\u00e1quinas y tapadas con planchas de Zinc. La demencia de un sue\u00f1o extravasado de las fronteras on\u00edricas. (D\u00edaz S\u00e1nchez 1936\/1958: 30).<\/p><\/blockquote>\n<p>De esta forma, al silencio de la selva y los pantanales del lago se impuso de pronto el ruido de las m\u00e1quinas, las maravillas modernas: los barcos a vapor, los Buick, los Ford, los aviones, el refrigerador, la luz el\u00e9ctrica, la cocina el\u00e9ctrica \u2013 de pronto, en medio de los pantanales que bordean el lago, el paradigma que rige la realidad es otro: todo puede ser el\u00e9ctrico- y el bullicio de caser\u00edos y pueblos enteros convertidos en campos petroleros:<\/p>\n<blockquote><p>(\u2026) cada taladro tiene un balanc\u00edn que succiona, (\u2026) cada balanc\u00edn tiene un motor que palpita, (\u2026), cada motor tiene una caldera que regurgita como una monstruosa arteria rota. Adem\u00e1s de esto en el recinto de \u201cEl Hijo de la Noche\u201d hab\u00eda mil bocas que gritaban y re\u00edan, dos mil plantas que zapateaban, una orquesta ru\u00edn que chillaba desesperadamente, destrozando un paso-doble, y mil pu\u00f1os que golpeaban las puertas, los tableros de las mesas y las sillas de hierro.<\/p>\n<p>De la calle sub\u00edan los rugidos de los autom\u00f3viles y el herido grito de los gram\u00f3fonos (Ib\u00edd: 54).<\/p><\/blockquote>\n<p>Exactamente como se observa en las im\u00e1genes, ante la ausencia de recursos, el fuego se extingui\u00f3 pr\u00e1cticamente por inercia. El retrato f\u00edlmico coincide entonces plenamente con el realizado por Omar Bracho, cronista del pueblo: apenas quedaron \u201cespigas de madera humeante sobre toda la agitada superficie lacustre, un n\u00famero indeterminado de v\u00edctimas y el doloroso y triste trabajo de recoger los cuerpos calcinados, y de los muertos por asfixia o triturados y hasta posiblemente de fallecidos por causa del terror al que enfrentaron.\u201c<\/p>\n<p>Mientras ve\u00eda una y otra vez el documento f\u00edlmico, entre sorprendido y maravillado por el valor de sus im\u00e1genes, no pod\u00eda dejar de pensar en el incendio como met\u00e1fora de esa doble condici\u00f3n del progreso. El lado oscuro de un proyecto que indetenible arrastra con todo a su paso. La muerte de personas inocentes y la devastaci\u00f3n implacable del paisaje. Pero tambi\u00e9n y, m\u00e1s que nada, el aniquilamiento de la fe en el futuro y los ideales de una \u00e9poca que se pretende moderna. Tal como termina el reportaje de British Path\u00e9: dos d\u00edas despu\u00e9s de la tragedia las m\u00e1quinas estaban girando de nuevo junto a un pueblo que pr\u00e1cticamente ya no existe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Referencias:<\/strong><\/p>\n<p>Bracho, Omar. 2009. \u201cLagunillas Hist\u00f3rica: Fuego maldito consumi\u00f3 a Lagunillas de Agua en 1939.\u201c En: www.cronicasdelacol.com\/2009\/05\/lagunillas-historica-fuego-maldito.html. Tomado el 30.10.15.<\/p>\n<p>D\u00edaz Sanchez, Ram\u00f3n. 1936\/1958. Mene. Caracas: Reproducciones Gr\u00e1ficas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[contact-form-7 id=&#8221;141&#8243; title=&#8221;Contact HAHR&#8221;]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Probablemente sea esta nota de la British Path\u00e9 el \u00fanico registro f\u00edlmico existente del famoso incendio de Lagunillas de Aguas. 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