{"id":1787,"date":"2014-08-20T14:03:34","date_gmt":"2014-08-20T14:03:34","guid":{"rendered":"https:\/\/16.147.243.36\/?p=1787"},"modified":"2014-08-20T14:03:34","modified_gmt":"2014-08-20T14:03:34","slug":"que-es-el-caudillismo-segun-la-historiografia-venezolana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/hahr-online.org\/es\/que-es-el-caudillismo-segun-la-historiografia-venezolana\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 es el caudillismo seg\u00fan la historiograf\u00eda venezolana?"},"content":{"rendered":"<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" id=\"irc_mi\" style=\"margin-top: 42px\" src=\"http:\/\/upload.wikimedia.org\/wikipedia\/commons\/3\/3c\/Vuelvan_caras.jpg\" alt=\"\" width=\"495\" height=\"309\" \/>La revisi\u00f3n de la historiograf\u00eda venezolana (y tambi\u00e9n de algunos autores de iberoamerica) sobre los caudillos y su forma de hacer pol\u00edtica y\/o construir un r\u00e9gimen o sistema pol\u00edtico (caudillismo), nos permite concluir que es una realidad donde la acci\u00f3n violenta predomina. Es la violencia (o su amenaza) el m\u00e9todo que m\u00e1s se us\u00f3 durante el siglo XIX iberoamericano (en especial en Venezuela) para constituir y cambiar los gobiernos en los \u00e1mbitos locales, regionales y nacional, y por tanto representa la \u201ccarrera\u201d que deben cumplir los \u201cpol\u00edticos\u201d para ir escalando en las diversas posiciones de la estructura de poder. De esta manera la violencia lo impregna todo y sirve as\u00ed para resolver gran diversidad de conflictos a lo largo de esta \u00e9poca, desde los aspectos socioecon\u00f3micos como los personales. A pesar de ello existieron peque\u00f1os \u00e1mbitos y per\u00edodos en los cuales la institucionalidad liberal y constitucional pose\u00eda ciertas autonom\u00edas, que pod\u00edan incrementarse o reducirse dependiendo de la acci\u00f3n de los caudillos (los que \u201ccre\u00edan sinceramente\u201d en el liberalismo como proyecto anhelado en el proceso de Independencia) u otros factores: mejoramiento de la econom\u00eda, fortalecimiento de las clases sociales terratenientes y comerciales, opini\u00f3n p\u00fablica, tradici\u00f3n institucional heredada de la \u00e9poca colonial, etc.<\/p>\n<p>El caudillismo es \u201cguerra\u201d y por tanto son los hombres de armas y la cultura militar los que tienen el protagonismo. Estos jefes (el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola nos recuerda su origen del lat\u00edn: \u201ccapitellus\u201d: el que dirige y manda a la gente de guerra[1]) son nombrados por los historiadores de manera distinta a los de las instituciones militares, no son generales o capitanes sino caudillos, porque su mando va m\u00e1s all\u00e1 de los reglamentos formales. El caudillo como tal responde a un momento primitivo (aunque no siempre, porque los oficiales militares pueden transformarse en caudillos) de la conformaci\u00f3n de los ej\u00e9rcitos y por ello el voluntarismo personalista predomina a la hora de reclutar, entrenar dirigir y conservar unidos a los soldados. Es por esto \u00faltimo que el caudillo est\u00e1 m\u00e1s cerca del \u201ccapo\u201d (jefe de una banda de narcotraficantes) o \u201cpran\u201d (jefe de los prisioneros) en la actualidad y en el pasado al jefe de los bandoleros, con la diferencia que su actividad busca influir en pol\u00edtica. La condici\u00f3n fundamental m\u00e1s no \u00fanica para que surjan es la inexistencia de un ej\u00e9rcito profesional o institucionalizado que es dirigido por un Estado. Cuando el Estado falla los caudillos prevalecen.<\/p>\n<p>La violencia fortaleci\u00f3 la tradici\u00f3n \u201cmilitar\u201d de la sociedad colonial que nace del caudillo-conquistador y donde los hacendados son parte de la milicia y usan sus peones como soldados en momentos de invasiones de piratas o rebeliones locales y luego en la guerra de Independencia. Pero la violencia tambi\u00e9n est\u00e1 de alg\u00fan modo en las regiones de \u201cfrontera\u201d: los Llanos, y en buena parte de las haciendas. Estos son peque\u00f1os dominios o \u201cfeudos\u201d de los patrones, donde los terratenientes poseen una gran autonom\u00eda en el ejercicio del poder a lo interno de sus posesiones. Se da un \u201cgobierno personalista\u201d sobre peones y\/o esclavos logrando la obediencia de estos \u00faltimos por medio de la violencia y\/o una relaci\u00f3n clientelar. El caudillaje entendido como el conjunto de relaciones entre el caudillo y su banda armada nacen en la hacienda en un principio, pero la relaci\u00f3n patr\u00f3n-cliente no se reduce al propietario y sus trabajadores sino que tambi\u00e9n existe dentro de las jerarqu\u00edas entre los peones siendo el mejor ejemplo la influencia de los capataces o mayordomos sobre sus subordinados. Una vez iniciada la guerra estas relaciones permitir\u00e1n la aparici\u00f3n de nuevos \u201cpatrones\u201d que ganar\u00e1n su autoridad y carisma en base a sus acciones violentas (valent\u00eda, agresividad, don de mando, victorias militares, etc.); y sus capacidades para conseguir recursos, contactos con otros caudillos, y facilitar la satisfacci\u00f3n de las necesidades y objetivos de sus soldados. En este \u00e1mbito ser\u00e1n los capataces los que tendr\u00e1n las mayores posibilidades al tener una relaci\u00f3n previa a los tiempos de la guerra.<\/p>\n<p>El proyecto republicano venezolano ante su fracaso institucional, tanto en su versi\u00f3n civil como en la dictatorial de Miranda y Bol\u00edvar (1810-1814), tuvo que ceder sus esperanzas en los caudillos. Estos asumieron no solo la defensa del ideal sino el establecimiento del orden pol\u00edtico en las zonas que iban liberando, orden que solo fue posible al adoptar la \u00fanica manera que estos conoc\u00edan: el personalismo guerrero: el considerar a sus gobernados como sus soldados y por tanto obedientes a su voluntad. Los caudillos se convirtieron en \u201ccreadores de rep\u00fablicas\u201d y \u201cpadres de la Patria\u201d, que justificaban su monopolio del poder ante la inestabilidad de una violencia que nunca ten\u00eda fin. Los caudillos como \u201cadministradores\u201d de la guerra (\u00fanico medio para imponer orden) ganaron un gran prestigio que se mantuvo mientras no existiera una instituci\u00f3n capaz de imponer los criterios legales e institucionales de control social.<\/p>\n<p>Los primeros en intentar comprender la l\u00f3gica caudillista fueron los intelectuales de su tiempo. En un principio confundieron al caudillo con todo jefe militar de cierto prestigio pero tambi\u00e9n al caudillismo con todo tipo de personalismo, y la \u00fanica diferencia entre los caudillos era el objetivo que buscaban sus ambiciones personales o el bien de la rep\u00fablica (Ferm\u00edn Toro). Los positivistas har\u00e1n una reinterpretaci\u00f3n de esta visi\u00f3n maniquea, estableciendo dos tipos de caudillismo pero seg\u00fan el ejercicio del poder: el primero es an\u00e1rquico (disgregador) y el segundo desp\u00f3tico (centralizador) (Vallenilla Lanz). Tambi\u00e9n lograron ampliar todo lo relativo a sus or\u00edgenes y formularon un proyecto pol\u00edtico que buscara superar el caudillismo a partir de las potencialidades de la autoridad caudillista. Los marxistas asumir\u00e1n la idea de los caudillos como instrumentos de control social pero advirtiendo que ese control busca el beneficio de las clases dominantes y el imperialismo (Betancourt). Resaltan tambi\u00e9n el ser una forma de personalismo (no reduce el fen\u00f3meno a solo el caudillismo), el car\u00e1cter feudal del caudillismo y por tanto de la influencia de las relaciones patr\u00f3n-cliente en las haciendas (\u201cfeudos\u201d), y su tendencia a su localismo y regionalismo. Pero una parte del marxismo &#8211; al igual que las dos escuelas anteriores &#8211; creer\u00e1 en las potencialidades del caudillo para lograr cambios, en ser un instrumento para la institucionalizaci\u00f3n, ll\u00e1mese Rep\u00fablica, Estado centralizado o revoluci\u00f3n social. Es a partir de la escuela del nacionalismo-historiogr\u00e1fico y especialmente con la profesionalizaci\u00f3n de la carrera de historia en Venezuela (interpretaciones no marxistas) cuando el caudillo deja de ser visto como algo positivo y se resalta su carga negativa: autoritarismo y contrario al civilismo (primera escuela) para luego abandonar todo aspecto valorativo. El caudillismo es clasificado como una forma de personalismo entre otras (Soriano) y no ser\u00e1 reducido a la acci\u00f3n de los caudillos sino que este representa un sistema piramidal de alianzas entre diversos caudillos en lo local y regional para aceptar la existencia de un \u201ccaudillo mayor\u201d (Urbaneja). El caudillismo desapareci\u00f3 en Venezuela con el surgimiento de los militares profesionales (instituci\u00f3n armada) pero se mantuvo el personalismo aunque cambi\u00f3 a uno de tipo pretoriano (Irwin). Lo m\u00e1s importante quiz\u00e1s es que todas estas conclusiones se lograron \u2013 en parte &#8211; por el abandono de la perspectiva axiol\u00f3gica en lo relativo al fen\u00f3meno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[1]REAL ACADEMIA ESPA\u00d1OLA (2001), \u201cCaudillo\u201d, en: <em>Diccionario de la Lengua Espa\u00f1ola <\/em>(p\u00e1gina web). Recuperado en junio, 27, 2014, de http:\/\/lema.rae.es\/drae\/?val=caudillo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revisi\u00f3n de la historiograf\u00eda venezolana (y tambi\u00e9n de algunos autores de iberoamerica) sobre los caudillos y su forma de hacer pol\u00edtica y\/o construir un r\u00e9gimen o sistema pol\u00edtico (caudillismo), nos permite concluir que es una realidad donde la acci\u00f3n violenta predomina. 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